Ciudad de México

Filosofía

A.C.T.O. surge como respuesta a la necesidad y obligación ética de actuar ante lo que consideramos injusto dentro de una sociedad desigual, marginada y que padece una situación de violencia.
Son muchos los ámbitos de la vida en México que contribuyen a que la desigualdad perdure y, más aún, a que la brecha entre los sectores con privilegios y los sectores en situaciones de marginación, violencia y/o baja calidad de vida continúe creciendo. Por lo tanto, como una organización ciudadana que pretende proponer una solución al problema. Nos vimos en la necesidad de elegir, a partir de nuestras pasiones, intereses, talentos, así como nuestras habilidades individuales y colectivas. Las causas en las cuales creemos tener más posibilidades de proponer y generar acciones concretas que contribuyan a la disminución de la marginación, la desigualdad y la violencia en México.
En A.C.T.O. estamos convencidos de que una mayor comprensión del sistema democrático y del poder de la ciudadanía, junto con el desarrollo de habilidades para la vida que contribuyan a la resolución de problemas sociales de manera cooperativa y solidaria, son una vía para disminuir la desigualdad y, por ende, la marginación, violencia y/o baja calidad de vida. Por esto, nuestros esfuerzos están dirigidos a los siguientes objetivos generales:
Reducir la falta de credibilidad y fomentar la comprensión del sistema democrático y del poder de la ciudadanía.
Para nosotros, entender el papel del ciudadano, la relación entre ciudadanos y gobierno, la importancia de la participación activa en la toma de decisiones públicas, la necesidad de organizarse colectivamente para poder solucionar problemas que afectan a los individuos y sus comunidades, así como entender cuáles son las vías o mecanismos mediante las cuales los ciudadanos pueden exigir sus derechos. Son elementos esenciales que permiten imaginar e implementar soluciones elaboradas por los ciudadanos que respondan a sus necesidades inmediatas y a largo plazo. Creemos que las soluciones a los problemas públicos, en especial la marginación y la violencia, deben de ser generadas por las comunidades que las padecen. Para alcanzar este fin, consideramos que es necesario fomentar la práctica de una democracia deliberativa y plural en el mayor número de comunidades a lo largo del país.
Como parte de esta tarea también nos es importante fomentar una participación activa y ciudadana que tenga dos características: en primer lugar, que tenga como fin la transformación de la realidad social actual mediante el involucramiento activo de los ciudadanos comprometidos con su entorno; en segundo lugar, como  causa y consecuencia del punto anterior, la participación ciudadana debe de provocar una redistribución del poder tanto en la relación ciudadano-estado como en la relación entre agentes sociales plurales.
En pocas palabras, cuando hablamos de participación ciudadana, nos referimos a una estrategia específica, tanto individual como colectiva, que tiene como fin la transformación del entorno político, económico y social mediante la redistribución del poder mediante procesos pacíficos.
Contribuir al desarrollo de habilidades necesarias para la resolución de problemas sociales de manera cooperativa y solidaria.
En A.C.T.O. concebimos a la educación como un imperativo democrático. Por lo tanto, creemos que ésta debe de promover “el desarrollo de habilidades para la vida que son necesarias para hacer frente a los obstáculos principales de la vida y la supervivencia,” así cómo que “estimulen actitudes y motivaciones necesarias” para una vida plena. (UNESCO, Singh, 4). Las distintas instituciones que se dedican a su fomento (OECD, UNICEF, UNESCO, entre otras) no han llegado a un consenso sobre el términohabilidades para la vida así.  Por ello, A.C.T.O. se adhiere a la definición general que expone la UNESCO, que entiende dichas habilidades como:
  • “Las habilidades necesarias para aplicar el pensamiento y reflexión conceptual en situaciones concretas;
  • La capacidad de involucrarse con interacciones efectivas con el ambiente y proveen una actitud apropiada de motivación;
  • Involucran pre-requisitos psicológicos para la acción exitosa, como la capacidad de resolver problemas, autoconfianza y habilidades del pensamiento crítico (Dohmen,1996)” (UNESCO, Singh, 3).
La educación básica y media superior en México, desarrollada e implementada a nivel federal por la Secretaría de Educación Pública (en adelante SEP), no ha logrado evolucionar a una que priorice el desarrollo de habilidades para la vida, pues actualmente la piedra angular de los procesos educativos es la memorización y adquisición de conocimiento.  Inclusive la SEP considera que “la educación básica debe superar con claridad el modelo enciclopedista que no resuelve ya las necesidades de incorporación a la vida adulta” lo que hace imposible “para un mexicano insertarse plenamente a la sociedad como ciudadano activo y productivo” (SEP, 2). Esto impacta de manera negativa en la posibilidad de participar e influir en la democracia mexicana para resolver desde la organización ciudadana problemas públicos que afecten a la comunidad, lo que fomenta situaciones de marginación y violencia.
Por estas razones, en A.C.T.O. consideramos el desarrollo de habilidades para la vida, con el objetivo de construir entornos democráticos y deliberativos que permitan la resolución de problemas de manera cooperativa y solidaria, es una vía para incidir positivamente en la disminución de la marginación, violencia y/o baja calidad de vida que padece la población mexicana.
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