Ciudad de México

¿Qué es la opresión?

Julián Boal, en su conferencia del año 2014 “¿Qué es la opresión?” en La Paz, Bolivia, define la opresión como “una relación concreta entre grupos sociales diferentes, en la que un grupo social tiene ventaja sobre el otro a través de esta relación” (Boal, Julián, minuto 8). Es claro que una sociedad que padece de marginación y violencia de manera estructural es un caldo de cultivo para relaciones de este tipo. En ese sentido, una comunidad con este tipo de problemáticas podría ser calificada como una sociedad opresora. Es importante especificar que el carácter de opresor y oprimido, tal como lo ha expuesto Augusto Boal a lo largo de sus trabajos, no tiene relación con la ética y la moral, es decir, no depende de la bondad o maldad de las acciones y conductas humanas. Su origen se encuentra en el hecho arbitrario de nacer y pertenecer a un determinado sector de la sociedad. Por ejemplo, un hombre pertenece al grupo social de trabajadores de una compañía de telecomunicaciones. En relación con el grupo social del dueño de esta empresa, él puede considerarse como el oprimido; pero a la par pertenece al grupo social de los hombres en una sociedad patriarcal, lo que le da ventaja sobre el grupo social de las mujeres y lo convierte, a la vez, en opresor. La opresión no es una decisión individual, es una consecuencia estructural.

Esta definición de opresión es importante porque resulta indispensable entender que el carácter de opresor u oprimido en nuestra sociedad no es una elección ni la consecuencia de una relación individual con otra persona. La condición de opresor y oprimido en nuestra sociedad es un efecto directo de vivir en un sistema que perpetúa, en sus diferentes instituciones y ámbitos sociales, la injusticia y la desigualdad.

Las causas de este sistema opresivo, donde gran parte de la población vive en situación de marginación, violencia y/o baja calidad de vida son más complejas y diversas que el simple abuso de poder y están arraigadas en los sistemas político, económico, educativo y cultural de nuestro país, por lo que es imposible pensar que una sola línea de acción es suficiente para cambiar la situación general.

Son muchos los ámbitos de la vida en México que contribuyen a que la desigualdad perdure y, más aún, a que la brecha entre los sectores con privilegios y los sectores en situaciones de marginación, violencia y/o baja calidad de vida continúe creciendo. En ACTO estamos convencidos de que una mayor comprensión del sistema democrático y del poder de la ciudadanía, junto con el desarrollo de habilidades para la resolución de problemas sociales de manera cooperativa y solidaria, son una vía para disminuir la desigualdad y, por ende, la marginación, violencia y/o baja calidad de vida.

 

Leave a reply


en_USEnglish
es_MXSpanish en_USEnglish